Osteopatia i Fisioteràpia Maroto

Tras sufrir un Accidente Vascular Cerebral los pacientes y sus familiares se afrontan a numerosos cambios en su vida cotidiana; para ayudar y favorecer una rápida recuperación es necesario abordar el tratamiento desde una visión global del individuo. Y para ello se requerirá un tratamiento multidisciplinario (neurólogo, fisioterapeuta, logopeda, psicólogo, terapeuta ocupacional, dietista...).

Desde el punto de vista de la fisioterapia el objetivo del tratamiento es buscar una pronta recuperación de las funciones motoras y sensitivas del individuo reduciendo al mínimo las posibles secuelas y favoreciendo la plasticidad cerebral. El tratamiento de fisioterapia debe cumplir una serie de premisas:

    • Precocidad en el inicio del tratamiento. Se debe iniciar lo antes posible ya que los mejores resultados se obtienen en los 12 primeros meses después del accidente vascular (esto no quiere decir que el paciente no pueda seguir evolucionando positivamente a posteriori realizando un tratamiento enfocado en objetivos).

    • Una correcta higiene postural y un cuidado exhaustivo de la piel del paciente. Para evitar lesiones dérmicas, afecciones respiratorias, problemas articulares u otras.

    • Adiestramiento de los familiares cercarnos. Se tiene que instruir a los familiares para que motiven, supervisen e insistan en la pautas de ejercicios prescritos para casa.


Una vez pasada la estancia en el hospital el tratamiento de rehabilitación se tiene que intensificar aplicando tanto técnicas de fisioterapia como alguna de osteopatia:

    • Técnicas inhibidoras de patrones de espásticos.

    • Técnicas activadoras de zonas flácidas.

    • Técnicas respiratorias para evitar problemas pulmonares y mejorar el trabajo muscular.

    • Técnicas de drenaje en caso de edema en extremidades.

    • Técnicas de sensibilización para recuperar la sensibilidad perdida.

    • Técnicas psicomotrices en diferentes posturas para reintegrar los patrones motores.

    • Técnicas basadas en las proyecciones y visualización de los movimientos.

    • Técnicas craneales para ajustar el ritmo craneal.

    • Ajustes vertebrales con los que mejoramos la conducción nerviosa y el flujo energético.

    • Técnicas de potenciación muscular para mejorar la capacidad muscular de la zona afecta.

    • Técnicas de relajación.


El tratamiento recomendado en esta fase es de 2 sesiones semanales en la consulta con una pauta de ejercicios diarios para realizar en casa.